Las células cutáneas no reaccionan positivamente a productos químicos que no reconocen. Reaccionan positivamente y de manera correctiva cuando son confrontadas a una química similar a la que ellas mismas fabrican por su propia naturaleza.

 Las enzimas son catalizadores biológicos de la naturaleza que dotan de energía a través de cuatro acciones fundamentales para conseguir una piel balanceada. 

La terapia enzimática está basada en la aplicación tópica de formulaciones conformadas por aminoácidos, proteínas, enzimas y aceites botánicos fraccionados. Se utilizan creando un perfecto ambiente cutáneo para llevar la piel a su funcionamiento normal. Este sistema combina la química corporal con formulaciones botánicas adapta- das a cada tipo de piel.

Ventajas: Mediante las enzimas, que son un regulador biológico natural, se imita el proceso celular para estimular la producción de colágeno y se mejora la elasticidad. Eliminando las toxinas de la piel y devolviéndole una luminosidad natural. Este método no tiene las contraindicaciones de un peeling, ya que las enzimas aseguran la protección de las células consiguiendo resultados inmediatamente después de la sesión.

Beneficios: Este procedimiento está diseñado para eliminar el acné, hiperpigmentación y pieles reactivas, dermatitis y rosácea.

Si la piel no está balanceada se refleja a través de los llamados traumas cutáneos que en su mayoría estimulan los tres mecanismos de defensa: el exceso en la acumulación de células muertas, el exceso de actividad de los melanocitos (manchas) y, por último, la deshidratación por un exceso de estimulación de las glándulas sebáceas y sudoríparas, lo que deriva en la disminución de los niveles de la hidratación intradérmica (GAG’s).

 Cuando la piel está cargada de años de acumulación de células muertas todos los procesos subyacentes se desaceleran y crean un síndrome de envejecimiento.

 La acumulación de células muertas puede estar relacionada con el acné y otras dermatosis.

 A continuación, explicamos los cuatro pasos diseñados por el sistema:

1. Contrarrestar la acumulación de células muertas y toxinas intercelulares que dañan la piel. Por tanto, es imprescindible eliminar estas capas que asfixian la piel.

2. Restaurar las células vivas a través del flujo sanguíneo al alimentarlas de proteínas, nutrientes y otros aminoácidos que permitan a estas células vivir más tiempo con un aspecto sano y joven.

3. Proteger la piel del sol, de los radicales libres y de otros factores medioambientales.

4. Mantener el funcionamiento óptimo de la piel mediante productos para aplicar en casa.

 ¿Quién es buen candidato para el procedimiento de terapia enzimática?

Todos los tipos de piel, especialmente aquellas con problemas de cicatrices, pigmentación, rosácea, acné y envejecimiento.

 ¿Cuántas sesiones se recomiendan?

Se recomiendan de seis a 12 sesiones dependiendo de la aplicación.

 ¿Tratamientos de complemento?

Trabajan bien con el plasma de 4ta generación y microneedling.